El género de las Solanum cuenta con 2000 especies de arbustos, plantas ornamentales y enredaderas, y unas cuantas hierbas y hortalizas como, por ejemplo, la patata y la berenjena. De todo el grupo, solamente dos especies son populares como plantas de interior. La Solanum, también conocida como Alquequenje, es una planta arbustiva y siempre verde que suele alcanzar los 45 cm de altura y cuya atracción la constituyen sus frutos venenosos, pero muy decorativos que crecen cuando finaliza el otoño. Estas bayas van cambiando de color a medida que maduran: comienzan verdes y después se tornan amarillas, naranjas y rojizas.

solanum

Quizás también te pueda interesar: Schlumbergera truncatus, cactus que florece en Navidad

Esta explosión de colores en invierno es lo que las hace populares, en especial durante la Navidad, en la que se venden en grandes cantidades; se descartan cuando las bayas se marchitan y se caen. No obstante, esto no es necesario, dado que, proporcionándoles las condiciones adecuadas, pueden conservarse para que florezcan y vuelvan a dar frutos en la siguiente temporada.

Cuidados de la Solanum en primavera y verano

Trasplántala cuando todos los frutos se hayan secado y si es necesario, cambia la planta a un recipiente un poco mayor hasta llegar a uno definitivo de 15 cm de diámetro. Las plantas maduras que se conservan hasta la temporada siguiente deberán ser podadas, cortando una tercera parte de la planta, todos a un mismo tiempo.

Las plantas que se conservan para la siguiente temporada deberán llevarse al exterior en primavera y otoño, a un lugar soleado y resguardado. En el exterior, tendrás que mantener la temperatura entre los 16 y 18 °C y procurar que las Solanum tenga una buena luz y ventilación.

Riégala abundantemente, manteniendo el compost húmedo y desde junio en adelante agrega un fertilizante líquido al agua cada 15 días, y rocíala diariamente con agua templada.

Cuidados de la Solanum en otoño e invierno

Mantén tus plantas a 13-16 °C en un sitio bien iluminado y proporciónales buena ventilación, evitando siempre las corrientes de aire frío. Riégalas para mantener el compost húmedo mientras la planta posea bayas; después, reduce la cantidad de agua y cada dos semanas incorpora un fertilizante líquido y rocíala cada día con agua templada hasta finalizar la temporada de frutos.

Propagación del Alquequenje

Las semillas sembradas en invierno y en primavera darán plantas que florecerán y producirán frutos ese mismo año. Siémbralas en compost habitual, cubriéndolas con una fina capa de arena; mantenlas húmedas y en la sombra entre 16 y 21 °C.

Enciérralas en un propagador o envuélvelas con una bolsa plástica y cuando las semillas germinen, destápalas y colócalas en un sitio iluminado donde puedan recibir tres horas de sol por día. Cuando midan 8 cm de altura, plántalas de manera individual en macetas de 8 cm de diámetro y trátalas como si fueran plantas maduras; recorta las puntas en crecimiento.

Imagen cortesía de Zaytsev Artem, algunos derechos reservados.

Compartir

No hay comentarios

Dejar una respuesta