EL CÉSPED.

El césped es uno de los elementos imprescindibles, que sería de un jardín sin esa alfombra vegetal perfectamente recortada conjugada con arbustos y árboles de diversas formas y tamaños.

Lo que habitualmente llamamos césped es un conjunto de gramíneas que se mezclan de forma diferente buscando las diferentes cualidades de una y de otra dependiendo del uso que le vamos a dar, del clima…

Hoy en día existen en el mercado mezclas que las diferentes casas comerciales nos ofrecen para los diferentes usos, nosotros solo tenemos que tener claro varias cuestiones:

1º Uso de ese césped.
2º Zona climática donde nos encontremos, suelo…
3º Mantenimiento.

Si lo que necesitamos es un césped ornamental que no va a ser pisado, lo que valoraremos es si esta compuesto por variedades finas, generalmente muy estéticas…no tendremos tanto en cuenta la resistencia a la tracción.

Si por el contrario el césped se va a utilizar en zonas de recreo, zonas de deportes varios… estará compuesto por variedades mas gruesas mas resistentes a la tracción…

La zona climática donde nos encontremos es también una cuestión importante a tener en cuenta, por ejemplo si nos encontramos en una zona donde los inviernos son fríos utilizaremos especies que aguanten las temperaturas bajas para tener césped todo el año sin amarronamientos…si por el contrario nos encontramos en zonas cálidas con inviernos suaves podemos utilizar especies con bajo requerimiento hídrico que estarán verdes todo el año.

También consideraremos donde se va a instaurar el césped dentro del jardín, si esta va a estar en zona sombreada, soleada…

La velocidad de instauración del césped, hay una diferencia de tiempo de germinación entre unas variedades y otras, sabiendo cuales son mas rápidas o mas lentas se puede elegir una u otra según convenga.

Para el mantenimiento se tendrá en cuenta las necesidades hídricas de las diferentes variedades, la velocidad de crecimiento (previsión de siegas), dureza del césped (resiembras), exigencias nutritivas (cantidad de abonados)…

SIEMBRA:

Antes de sembrar hemos tenido que preparar lo que se llama “lecho de siembra”, (la zona donde la semilla va a germinar). Para ello la profundidad en la que se debe trabajar es en torno a los 15cm. Mulliremos el suelo soltando la tierra con alguna maquina (mula mecánica…), si no disponemos de ella se realizara manualmente con azada, rastrillo…a la vez se retiraran todos los elementos que puedan entorpecer esa germinación: piedras, restos de raíces…etc.

Habremos enmendado el suelo según necesidades, aporte de arena, materia orgánica, abono mineral…si fuese necesario.

La superficie del suelo tiene que quedar lisa sin poros grandes, ligeramente compactada lo que conseguiremos con el pase de un rulo ligero, para que el contacto semilla- tierra sea lo mejor posible.

La dosis de siembra la marcara el tipo de mezcla elegida, las casas comerciales generalmente en los envases marcan la cantidad a emplear por metro/cuadrado, a titulo orientativo se puede decir que una mezcla a base de lolium peremne (ray grass) utilizaremos en torno a 40 gramos/m².

Una vez realizada la siembra deberemos cubrir la semilla con algún tipo de “cubre siembra”, existen en el mercado preparados destinados para tal fin, pero si queremos podemos prepararlo nosotros mismos con lo que tengamos mas a mano, un buen cubre siembra es el hecho con mantillo de pino cribado y mezclado al 50% con arena fina, también podemos utilizar estiércol procedente de ganado bovino, equino, ovino bien seco y molido mezclado al 50% con arena fina.

La semilla tiene que quedar cubierta entorno a 1 centímetro , lo que será suficiente; inmediatamente seguido a la siembra y muy importante es el riego, mojaremos toda la superficie de la siembra con mucho cuidado utilizando algún tipo de difusor de gota muy fina para evitar un golpeo excesivo en el suelo, hay que evitar que el agua se encharque o corra libremente por la superficie ya que esto provocaría el traslado de semillas…

Durante todo el tiempo que dure la germinación hasta la nascencia deberemos mantener la humedad en el suelo.

CUIDADOS:

SIEGA: Una vez que nuestro césped es una realidad y la altura que a alcanzada ronda los 10-12cm procederemos a dar el primer corte, este no deberá ser muy “raso”, aproximadamente 1/3. Los cortes sucesivos se darán según necesidades, bien es cierto que hay que recordar dar siempre un corte a la salida de la primavera y otra a la entrada del invierno.

ABONADO: Otro de los cuidados mas importantes que necesitan los céspedes es el aporte correcto de nutrientes, estos serán en forma de abono pudiendo ser tanto químico como orgánico, por comodidad y facilidad de aporte… esta mas extendido el uso de abonos químicos.

En los comercios especializados encontraremos una gama amplia de estos productos, con las indicaciones pertinentes tanto uso…seguiremos las indicaciones de la casa comercial a la hora de aplicar la dosis etc…

Para hacernos una pequeña idea (que ya ampliaremos en otro pequeño curso) podemos decir que para un césped ya instaurado aplicaremos un abono equilibrado en las proporciones de Nitrógeno, fósforo y potasio, si bien incluso un poco mas rico en nitrógeno a la salida de la primavera, comenzando la época estival el abono deberá ser un poquito mas rico en fósforo y finalmente al terminar el verano y como preparación al invierno el elemento que aplicaremos por encima de los otros dos será el potasio.

La cantidad aproximada rondara los 25-30gr. Metro cuadrado.

RIEGO: Otra operación vital para la buena conservación del césped es el riego, en esta cuestión es muy difícil dar unas pautas generales a seguir ya que las variables con la que nos podemos encontrar son demasiadas para poder hacer muchas generalizaciones. Quizás lo que si que voy hacer son dar unas recomendaciones que nos pueden ser de utilidad.

En cuanto al mejor momento para regar se suele decir que si es por la mañana, al atardecer, que no hay que regar a pleno sol…mi recomendación es hacerlo por la mañana no necesariamente muy temprano, en cuanto a la dosis de riego diré que el agua que apliquemos tiene que llegar a las raíces, una humedad superficial no sirve de nada a nuestro césped todo lo contrario favorece el crecimiento de malas hierbas…a partir de ahí racionalizaremos nuestro riego que no sea excesivo ni tampoco insuficiente.

ESCARIFICADO: Una labor que se hace en menor frecuencia pero no por ello deja de ser muy importante es el escarificado o aireación superficial, se trata de cortar el suelo practicándole incisiones poco profundas, a la vez que airea también saca del césped todas las partes muertas y restos de otros vegetales, musgos… que se han depositado en la superficie y que forman un “futre” que impide la circulación de aire por las zonas bajas, el correcto drenaje y a su vez es foco de establecimiento de hongos… da lugar a podredumbres y todo tipo de enfermedades criptogamitas. Esta operación se realiza con unas maquinas que se llaman escarificadoras y la época para realizarlo es dos veces al año una a la salida de la primavera y otra al final del verano, si tenemos un jardín pequeño (200m²…) no hace falta que compremos una maquina para tal fin podemos alquilarla y con una vez al año seria suficiente.

ENFERMEDADES, PARASITOS Y MALAS HIERBAS:

Las malas hierbas que nacen en nuestro césped pueden ser una competencia para el en todos los sentidos, competencia por la luz, los nutrientes, el agua… también el factor antiestético que puedan crear algunas de estas es algo con lo que hay que luchar, para ello utilizaremos herbicidas específicos que no actúan sobre nuestro césped pero si sobre las invasivas, también se pueden utilizar medios manuales o mecánicos según estimemos.

Enfermedades criptogamitas (quizás las mas importantes) producidas por hongos pueden llegar a la destrucción total o parcial de nuestras gramíneas. Cuando se producen manchas mas o menos circulares de color marrón, amarillento pueden ser los primeros síntomas de estas enfermedades y no tardaremos en aplicar algún remedio fungicida para controlarla, la mayoría de los fungicidas empleados para tal fin son preventivos a la vez que curativos por lo que al menor síntoma no esta de mas emplearlos.

Los parásitos a que nos referimos son de origen animal, quien no ha visto cuando se ha tumbado o sentado en un césped bandadas de mosquitos que siempre nos asustan por que parecen que van a picarnos…, a tales mosquitos se les llama tipulas estos no son perjudiciales para el hombre pero si para nuestros céspedes, en la fase de larva estas se alimentan de las raíces con la consiguiente muerte de la planta, la lucha que emplearemos será química en forma de insecticidas específicos.

Las lombrices de tierra que todos conocemos en principio son sumamente beneficiosas para el suelo, indirectamente actúan muy positivamente en el desarrollo de las plantas ya que no solo airean el suelo sino que lo abonan, solo llegarían a no ser tan deseables si su cantidad se diera en un numero desmesurado, ya que el exceso de materia abonada podría dar problemas de plasticidad en la superficie del suelo.

David Gómez Méndez
Ingeniero-paisajista

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