Yucas, decora tu salón al más puro estilo americano

El aspecto duro de las yucas evoca el árido paisaje de las películas del Oeste. Nativas de América del Norte y Central, sus inconfundibles rosetas de hojas puntiagudas se asocian a la resistente vegetación del desierto.

En las yucas lo rudo no quita la belleza. Las hojas son duras (coriáceas) y puntiagudas, como espadas en alto. Configuran erizadas rosetas verdes, agrisadas, azuladas, pero también variegadas en blanco o amarillo, que nacen en el extremo de los troncos o directamente a ras del suelo.

El medio centenar de especies del género Yucca que existen son oriundas de América, desde el sur de Canadá a Guatemala. Abarcan desde pequeñas especies arbustivas hasta árboles como el famoso Joshua tree, típico del paisaje del Oeste americano, una yuca muy ramificada y de hojas cortas (Yucca brevifolia).

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A su inconfundible estampa de criaturas del desierto, las yucas suman su tolerancia a la calefacción y a los ambientes secos. Además, requieren poco riego y son inmunes a las plagas.

En el interior de casa

No obstante su naturaleza salvaje, muchas yucas se comportan perfectamente como plantas de interior. La Oficina Holandesa de Flores afirma además que comparten con otras plantas la propiedad de ejercer un efecto calmante en las personas. Se basa en un estudio realizado en la Universidad de Surrey que revela que el estrés y la tensión sanguínea son menores en un espacio con vegetación que en uno vacío.

Estas plantas llenas de carácter son, además, tan fiables y fieles como un héroe de western. A su inconfundible estampa de criaturas del desierto suman su tolerancia a la calefacción y a los ambientes secos. Además, requieren poco riego y son inmunes a las plagas: la planta ideal para los que disponen de poco tiempo o no tienen mucha experiencia con lo verde. En los centros de jardinería encontrarás yucas de todos los tamaños, desde muy pequeñitas a ejemplares de más de dos metros. Una ventaja más: crecen lentamente.

Yucas al aire libre

Las yucas se pueden cultivar al aire libre siempre que se respete la tolerancia al frío de la especie. Algunas pueden resistir hasta -23º (zona 6), como la Yucca gloriosa o Yucca recurvifolia, también llamada daga española; -17º (zona 7), como las decorativas Yucca flaccida y Yucca filamentosa, que carece de tronco y luce filamentos blancos en los márgenes de las hojas; -12º (zona 8), como la Yucca rostrata, de follaje azulado y grueso tronco generalmente cubierto de follaje seco.

No obstante, la mayoría de las yucas no soportan temperaturas que bajen de -1º (zona 10), lo que limita su cultivo en el exterior a las regiones más cálidas de España. Es el caso, por ejemplo, de la arquitectónica Yucca elephantipes o Yucca guatemalensis, que alcanza 2-4 metros en tiesto y el doble en el suelo; es la especie que se usa más frecuentemente como ornamental ya que el ápice de sus hojas no acaba en aguja.

Las flores de las yucas son el premio a su cultivo en el suelo del jardín: emiten grandes panículas de flores de color marfil en forma de campanitas, en lo alto de un tallo que sobresale de las matas. Son el símbolo del estado norteamericano de Nuevo México desde 1927: toda una belleza tex-mex.

Fuentes [verdeesvida]

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