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Perteneciente a la familia de las solanáceas, el solanum cautiva a los jardineros con sus impactantes flores en forma de estrella y sus coloridos frutos.
Originario de las regiones de Brasil, Uruguay, Paraguay y Ecuador, este arbusto perenne es tanto una especie ornamental como una prueba de la resiliencia de la naturaleza.
Conocido por su fácil cultivo y adaptabilidad, el solanum es una excelente opción tanto por jardineros principiantes como experimentados.
Características del arbusto
El solanum es famoso por su rápido crecimiento en una sola temporada, alcanzando alturas de 35 a 40 cm a partir de semillas. En maceta, puede alcanzar tamaños de 45 a 70 cm, aunque las variedades enanas más compactas suelen alcanzar los 30 cm.

A medida que la planta madura y se lignifica, su capacidad para producir flores y frutos puede disminuir, pero sigue siendo un elemento básico del jardín muy valorado
Aspectos generales de las solanáceas
Las flores de solanáceas son parientes de varias plantas de huerto conocidas, como las patatas, los pimientos, los tomates y las berenjenas. Aunque esta es una familia de plantas muy diversa, comparten algunas características.

- Todas las flores de solanáceas, ya sean ornamentales o de plantas vegetales, tienen el mismo aspecto general: flores redondas o en forma de estrella con centros tubulares de color amarillo brillante.
- Todas las partes de las plantas de la familia de las solanáceas pueden ser tóxicas. Las excepciones son las patatas (excepto las patatas verdes), los tomates y las berenjenas (pero solo cuando están maduros, los tomates y las berenjenas verdes contienen niveles más altos de este alcaloide tóxico, conocido como solanina).
- Todos los miembros de la familia Solanum son resistentes a los ciervos.
- Algunos miembros, como la solanácea agridulce (Solanum dulcamara) y la solanácea negra (Solanum nigrum), se consideran malas hierbas.
Variedades populares del solanum para el jardín
Las plantas de solanum se presentan en una amplia gama de tamaños y formas. Si bien, existen más de 2000 variedades de solanum en todo el mundo, solo unas pocas se cultivan habitualmente en jardines ornamentales.

- Arbusto de papa azul (Solanum Rantonnetii). La ‘Royal Robe’ puede alcanzar los 2,4 metros de altura y produce flores de color morado intenso y muy fragantes en verano. Es resistente en las zonas 9 a 11, donde se cultiva como arbusto. En zonas donde se cultiva como anual, no alcanza un tamaño tan grande.
- Arbusto de papa chilena (Solanum Crispum). El arbusto de papa chileno alcanza entre 4,5 y 6 metros de alto y ancho si se cultiva en zonas cálidas o superiores, ya que ahí es perenne. En zonas más frías, se cultiva mejor como anual. Florece en verano, produciendo abundantes flores pequeñas y azuladas.
- Papa Vid (Solanum laxum ). También conocida como Solanum laxum produce flores blancas estrelladas si se cultiva a la sombra, pero si crece en un lugar más soleado, adquiere un tono violáceo. Como la mayoría de las solanáceas, esta variedad es resistente en las zonas 9 a 11 y se cultiva como anual en cualquier otro lugar. Puede alcanzar los 9 metros en condiciones ideales y también es semiperenne.
- Naranjilla. (Solanum quitoense). El arbusto naranjilla o lulo, es originario de Ecuador y Perú. Sus hojas grandes y aterciopeladas presentan pelos morados y espinas de color amarillo anaranjado. Las fragantes flores blancas se transforman en un arbusto comestible de color naranja velloso con sabor cítrico. Cultivada como anual, la planta alcanza aproximadamente 90 cm de altura. En climas tropicales cálidos, alcanza los 2,4 metros de altura.
Consejos para los cuidados del solanum
Las plantas de estas especies generalmente requieren poco mantenimiento y son fáciles de cultivar.
Luz. El solanum crece mejor a pleno sol o con sombra parcial. Las necesidades de luz pueden variar según la especie. Algunas son plantas del sotobosque en su hábitat natural.
Suelo y agua. El suelo debe estar húmedo pero bien drenado, con un pH entre 7,0 y 8,0. Regar la planta hasta que se establezca. Después, tolera breves periodos de sequía. Sin embargo, para una floración continua, es mejor regarla durante los periodos secos.

Temperatura y humedad. La temperatura juega un papel crucial en el desarrollo de la planta. Durante el verano, el solanum prefiere una temperatura que no supere los 18 °C. En cambio, en invierno, la temperatura debe mantenerse entre 13 °C y 16 °C, evitando el calor extremo, que puede ser perjudicial. La humedad también es esencial. Por lo tanto, se recomienda rociarla diariamente con agua blanda a temperatura ambiente, sobre todo cuando la temperatura supera los 16 °C.
Fertilizante. La solanácea requiere una fertilización moderada. Para ello, habría que aplicar un fertilizante multiusos dos veces durante la temporada de crecimiento. Una en primavera, cuando empieza el nuevo crecimiento, y otra a principios o mediados del verano. Evitar fertilizar la planta en exceso, ya que esto provocará un crecimiento vegetativo excesivo.
Poda. El objetivo principal de la poda, es controlar su tamaño, y no hay una regla fija sobre cuándo podarlo. Si se cultiva como planta perenne, habría que podar en otoño, cuando su crecimiento empieza a disminuir. También se puede podar en primavera para dejar espacio para nuevos brotes.

Trasplante. Las variedades más pequeñas de solanum son ideales para macetas. Elegir una maceta de al menos 30 cm de diámetro y asegurarse de que tenga agujeros de drenaje amplios. Llenar con sustrato bien drenado. Tener en cuenta que las plantas en macetas necesitan riego y fertilizante más frecuentes que las plantas enterradas. Si se cultiva como anual, no requiere trasplante durante su única temporada de crecimiento. De lo contrario, será necesario trasplantarla a un tiesto más grande con sustrato fresco cuando las raíces superen el tamaño del mismo.
Propagación. Las semillas de solanáceas no suelen encontrarse en las empresas semilleras. Las plantas pueden propagarse mediante esquejes o acodo. Estos métodos de propagación vegetativa solo producirán una nueva planta más adelante en la temporada, por lo que son más recomendables si se vive en un clima cálido.
Para propagar una solanácea por acodo, seleccionar un tallo lo suficientemente largo como para doblarse fácilmente hasta el suelo. Retirar todas las hojas y cubrir completamente el tallo con tierra. Apisonar suavemente la tierra y regar ligeramente. Mantener el tallo enterrado uniformemente húmedo en todo momento. Después de ver nuevos brotes emergiendo de la zona, esperar a que crezcan más antes de separar el tallo de la planta madre con tijeras de poda. Trasplantar a una maceta o a una nueva ubicación en el jardín.
Plagas y problemas. Dependiendo de la especie de solanum, se pueden encontrar diferentes plagas y enfermedades. La planta de la patata, por ejemplo, atrae pulgones y arañas rojas. Dado que la solanum pertenece a la familia de las solanáceas, no es raro encontrar las mismas plagas en las plantas.
Plantas acompañantes de solanum
El solanum es una planta que, a pesar de su toxicidad, puede estar acompañada de otras especies para que en armonía logren resaltar por separado.
Ricino. Esta es una de las anuales gigantes de crecimiento rápido en el jardín, solo comparable quizás con el girasol gigante. Es una planta tropical que puede alcanzar hasta 6 metros con follaje color borgoña. Las semillas son muy tóxicas. Cabe mencionar que la semilla de ricino detesta el clima frío y no crecerá bien hasta que las temperaturas suban en verano.
Planta de regaliz. La elegante planta de regaliz plateado es muy útil para realzar sus coloridas flores y añadir contraste a plantaciones donde se busca algo más que una simple masa verde. Es especialmente buena en macetas, donde se puede admirar de cerca y lucir su porte extendido al máximo. Técnicamente, es un arbusto tropical y suele cultivarse como anual. Se desarrolla a pleno sol y en suelos drenados.


Hibisco. Las flores grandes y coloridas de los hibiscos contrastan armoniosamente con las flores más pequeñas de las solanáceas. Si se habita en un área más calurosa, es preferible cultivar hibiscos resistentes en vez de hibiscos tropicales.
Salvia. Hay más de 700 especies diferentes de salvia, así que no debería ser difícil encontrar una que se adapte al jardín. Estas plantas suelen tener flores de color morado oscuro o azul y crecen más de 1,5 metros de altura (según la variedad). Plantar a pleno sol y en un suelo bien drenado.
El solanum, con sus impresionantes flores y frutos, enriquece cualquier espacio. A pesar de su toxicidad, la recompensa es inconmensurable.
Si se respetan las necesidades básicas del solanum, seguramente se obtendrá la experiencia de jardinería atractiva y gratificante.




