Las gardenias son unas flores hermosas y fragantes que he descubierto por pura casualidad cuando de niña jugaba a las escondidas con mis primos y durante el conteo, corrí rápidamente al arbusto que más cerca tenía para esconderme. Para mi sorpresa, este se encontraba repleto de flores blancas y perfumadas a las que no pude resistirme, por lo que me levanté para olerlas y, por supuesto, descubrieron mi escondite. Aunque no gané el juego, sí gané una experiencia maravillosa, por lo que en esta ocasión he decidido recordarlas y hablarte sobre el cultivo de las gardenias.

Gardenias

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La gardenia es considerada por muchos como una de las plantas más maravillosas, no solo por su fragancia, sino también por su color blanco y formas. Esta planta es de origen asiático y africano y en la actualidad existen aproximadamente 200 especies. Podríamos decir que se trata de la prima hermana del café, por lo que dice que donde crece la planta de café se dan las gardenias más bonitas. El cultivo de la gardenia es fácil y puedes hacerlo en el terreno o en recipientes.

Cultivo de las gardenias

Si quieres cultivar una gardenia, lo mejor será comprar un arbusto pequeño, pues tratar de hacerlo desde las semillas o a través de esquejes puede ser un poco más complicado. Cuando compres tu arbusto es importante que esté saludable y libre de plagas, y que sus hojas se encuentran verdes y brillantes. Puedes comprar una gardenia que tenga flores o conseguir una que esté repleta de capullos.

Luz, hidratación y calidad del terreno

Antes de comenzar con el cultivo de las gardenias es importante tener en cuenta que precisa mucha luz para desarrollarse y florecer. No obstante, muchas horas bajo la luz del sol pleno en verano puede ser perjudicial para tu gardenia. Por tanto, lo mejor será plantarla en un sitio que reciba luz parcial, ya sea de mañana o de tarde, pero no las dos cosas.

En cuanto hidratación, lo mejor será mantener una humedad leve y constante para mantenerla saludable, aunque nunca deberá encharcarse. La calidad del agua es importante, por lo que si puedes recoger agua de lluvia para regar la gardenia mucho mejor.

Por otra parte, busca un terreno que sea fértil, ha sido, aireado y con una gran cantidad de hierro. Esto puede lograr la esparciendo un buen fertilizante que contenga este mineral.

Clima, poda y plagas

Para las gardenia los días deberán ser cálidos y soleados, y las noches más frescas. Los cambios drásticos en las temperaturas pueden perjudicar la producción de ramas, hojas y flores, por lo que suelen desarrollarse mucho mejor en zonas tropicales. En cuanto la poda esto debe realizarse con a la playa haya finalizado su período de floración para darle mucha más fuerza. La primavera y la mejor época para podar las gardenias.

Infelizmente, esta hermosa planta suele ser atacado por algunas plantas comunes como la mosca blanca, la araña roja y los pulgones, entre otras. También puede parecer de chancros y amarillamiento de las hojas. Para evitar este problema, es fundamental que la planta se encuentre una zona ventilada.

¿Tienes gardenias en tu casa? ¿Qué te ha parecido este post sobre el cultivo de las gardenias? Deja tus comentarios.

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