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Creemos firmemente que un jardín bien cuidado debe tener abundantes plantas vivaces.
Una buena selección de plantas que aman el sol y la sombra es como la columna vertebral de un paisaje, creando continuidad a lo largo de los años y evitando que los jardineros deban que empezar desde cero cada primavera.
Así que si la idea de plantas vivaces se limita a setos de alto mantenimiento y pastos monótonos o cubresuelos, esperamos que esta lista pueda inspirarte a cambiar de opinión. Por ello, a continuación te mostramos las mejores plantas vivaces para decorar el jardín.
Qué son las plantas vivaces
Las plantas vivaces son las protagonistas de los bordes de jardines, ofreciendo coloridas flores año tras año. Existen muchos tipos, incluyendo, herbáceas de corta vida, resistentes y leñosas. Las vivaces florecen principalmente en primavera, verano u otoño, y algunas florecen en invierno, y muchas también tienen un follaje atractivo.

Hay plantas vivaces que se adaptan a todo tipo de jardín, para cualquier orientación o tipo de suelo, y varían en tamaño. Desde herbáceas bajas para la parte frontal de un macizo, hasta plantas medianas para el centro, y gigantes de un par de metros de altura para la parte trasera. Se establecen y crecen rápidamente, y la mayoría alcanza su tamaño completo en pocas temporadas de crecimiento. Muchas plantas vivaces son excelentes para flor cortada, y las variedades más compactas resultan excelentes para cultivar en macetas. La mayoría son flores atractivas para los polinizadores.
Plantas vivaces que embellecen el exterior
Las plantas vivaces son la base sólida sobre la que se construyen tantos jardines. Regresan año tras año para alegrar los espacios, inyectando color y vida a bordes, macetas y colgantes. He aquí las mejores plantas vivaces para decorar el exterior.
Hortensia. Para tener flores hermosas que vuelven año tras año, no hay nada mejor como las hortensias. Estas plantas de larga floración son increíblemente populares. Precisan de ciertos cuidados, especialmente quitarles las flores marchitas cada temporada, pero el pequeño esfuerzo vale la pena. Si existe un rincón soleado en el jardín que pide a gritos un poco de color, solo habría que conseguir una hortensia y disfrutar de sus beneficios.
Helenio. También se la conoce con el nombre de “sneezeweed”, no porque cause fiebre del heno, sino porque la gente solía convertir los pétalos secos en rapé. Esta bonita planta vivaz de flores coloridas es una adición vibrante a los bordes mixtos. Recortarla a pleno sol para que florezca en verano. ¡A los polinizadores les encanta!

Aster. Los ásteres constituyen una magnífica colección nativa de diferentes especies. Polinizadores como abejas y mariposas dependen de ellos para alimentarse al final de la temporada. Se presentan en diversos tonos de púrpura y rosa y, son plantas de larga vida, que prosperan durante una década o más a pleno sol.
Astilbe. Esta planta vivaz subestimada debería formar parte de cualquier jardín de sombra. Sus penachos plumosos vienen en muchos colores diferentes, desde rosa y blanco hasta rosa intenso.
Eléboro. El jardín no tiene por qué estar descolorido todo el invierno. Plantar estas exquisitas rosas de sombra, también conocidas como rosas de Cuaresma, ya que suelen florecer alrededor de la Cuaresma, entre mediados y finales del invierno.
Iris. Con más de 70.000 variedades con nombre, será fácil encontrar un iris que lucirá espectacular en el jardín. Ubicarlos a pleno sol los pondrá felices. Dividirlos para crear nuevas plantas cuando estén demasiado pobladas dentro de unos años (se sabrá el momento, ya que dejarán de florecer tan profusamente).
Salvia. Estas hermosas flores crecen mejor en la parte posterior del borde, a pleno sol. Una vez establecidas, toleran la sequía y florecen de mediados a finales del verano durante varias semanas.
Hosta. Hay buenas razones por las que deberíamos ver a estas modestas plantas asomándose en prácticamente todos los jardines o paisajes, ya que les encanta la sombra y crecerán felizmente a lo largo de una pared o alrededor de un árbol. Sus hojas son variegadas, y no es difícil encontrar una variedad que crezca en zonas de rusticidad.

Crocosmia. La crocosmia es una planta herbácea que crece a partir de cormos bulbosos. Se ha naturalizado en muchas zonas y se considera invasora. Asombran desde principios hasta finales del verano con flores coloridas que va desde el rojo, pasando por el naranja hasta el amarillo, con sus atractivas hojas verdes y frescas en forma de lanza. Crecen al sol o a la sombra parcial y se protegen en zonas frías.
Aguileña. Las aguileñas presentan una gran variedad de colores y formas únicas. Florecen en primavera y proporcionan alimento a principios de temporada a polinizadores como los colibríes.
Astrantia. Esta planta es la favorita para los jardines rurales. Sus hermosas flores florecen durante mucho tiempo, desde principios de verano hasta principios de otoño. Los polinizadores la aman, y sus flores lucen hermosas en un jardín de corte o secas.
Geranio. Los geranios tienen un aroma especiado que mantiene a raya a ciervos y conejos. Estas bellezas de porte bajo florecen desde finales de primavera hasta principios de verano. Se extienden rápidamente y prosperan en zonas de semisombra.

Crisantemo. ¡Nada representa el otoño como los crisantemos, amantes del sol! Son cultivares vivaces si se plantan a principios de la temporada (de primavera a mediados de verano) para que sus raíces se arraiguen. Si se plantan demasiado tarde en otoño, es posible que no tengan tiempo suficiente para asentarse antes del invierno, pero se pueden tratar como plantas anuales.
Milenrama. La milenrama es una herbácea vivaz que ofrece un colorido espectáculo estival en un lugar soleado. Produce cabezuelas grandes y planas con numerosas flores diminutas. Predominan las variedades amarillas, aunque también las hay rojas y naranjas.
Bergenia. Llamada “orejas de elefante” por sus hojas grandes y redondeadas. Es una planta resistente que constituye una excelente cobertura vegetal tanto al sol como a la sombra y prospera en cualquier suelo adecuado. A finales del invierno y principios de la primavera, florece con grandes racimos de flores rosas, blancas o moradas.
Beneficios de las plantas vivaces
Las flores vivaces son la manera perfecta de darle vida al jardín, pero su increíble aspecto es solo una de las muchas ventajas de tener dichas plantas. Aquí te mostramos sus ventajas.

- Bajo mantenimiento. Una vez que se han plantado las plantas vivaces, solo habría que regarlas durante las sequías de principios de verano. Después volverán a crecer año tras año con muy poco esfuerzo. De esta forma se podrá centrar en otras plantas del jardín.
- Flores de temporada. Tener flores que aparecen con el cambio de estación siempre trae alegría. Tras un invierno largo y frío, ver florecer estas familiares plantas vivaces es muy reconfortante, anunciando el comienzo de días más largos y un clima más cálido.
- Rentable. Comprar plantas que rebrotan cada año es mucho más rentable que comprar plantas nuevas cada temporada. Aunque es genial tener plantas nuevas cada año, tener una buena colección de flores vivaces es una excelente manera de que ese dinero rinda mucho más.
- Mejor salud del suelo. Los cultivares vivaces suelen tener sistemas radiculares mucho más profundos, lo que les permite sobrevivir durante mucho tiempo. A su vez, estos sistemas radiculares ayudan a prevenir la erosión del suelo y mejoran la tolerancia a la sequía.
Populares y versátiles, las plantas vivaces llenan los jardines de color e interés en cada estación. Además, existe una amplia gama de opciones fáciles de cultivar y de floración libre para elegir.
Independientemente de lo que quiera obtener en el jardín, creemos que las plantas vivaces pueden desempeñar un papel fundamental. Fiables, adaptables y de bajo mantenimiento, pueden ser la base de una gran exhibición, que luego se podrá complementar con algo diferente cada año.




