Los mejores sustratos para plantas de interior

Los mejores sustratos para plantas de interior

Los mejores sustratos para plantas de interior

Las plantas necesitan un soporte para crecer, que puede ser tierra orgánica o un sustrato. Algunas plantas son más fáciles de cultivar en estos sustratos porque son nativas de zonas con una baja cantidad de humus en el suelo. La materia inerte previene procesos incontrolables en el suelo y permite un mejor cuidado de las plantas de interior. ¡Te presentamos los mejores sustratos para plantas de interior!

Sustratos para plantas de interior

Un sustrato es la base sobre la que vive la planta. Quienes se inician en la jardinería pueden pensar que esto solo se aplica a la tierra, pero es mucho más que eso. Sí, la mezcla para macetas es un sustrato. Sin embargo, no es ni de lejos el único, ya que existen muchas alternativas. Cada tipo de sustrato ayuda a las plantas a vivir, crecer y nutrirse. Algunos sustratos son densos y muy nutritivos. Otros son porosos, ácidos, neutros o se inclinan hacia el extremo alcalino de la escala de pH. Es por ello que, a continuación, compartimos los mejores sustratos para plantas de interior.

Musgo de turba Sphagnum. El género botánico Sphagnum contiene 160 especies de musgos, muchas de las cuales se unen para formar turba de esfagno. La mayor parte de la turba de esfagno cultivada comercialmente proviene de turberas de Canadá con 10 000 años de antigüedad. Este sustrato es muy valorado por su capacidad para retener aire y agua, hasta 20 veces su peso. En esencia, esto significa que el sustrato se mantiene húmedo sin volverse pesado. La turba de esfagno crece en ambientes altamente ácidos y tiene un pH de 3,5 a 4,5. Esto la convierte en un sustrato beneficioso para otras plantas acidófilas, como los arándanos.

Musgo sphagnum

La turba de esfagno ha sido un material favorito para mejorar y preparar suelos entre jardineros, tanto profesionales como aficionados, por mucho tiempo. Sin embargo, desde una perspectiva ambiental, existe desacuerdo sobre si su uso debería continuar. Lamentablemente, en 2017, se publicó que la extracción y cosecha de turba podría contribuir al calentamiento global con la liberación de cantidades excesivas de dióxido de carbono. De hecho, las Naciones Unidas añadieron que los incendios en las turberas representan el 5 % de las emisiones de carbono causadas por el ser humano.

Fibra de coco. El coco o fibra de coco se deriva de las fibras externas (conocidas como médula) de los cocos, la mayoría de los cuales provienen de Sri Lanka e India. Puede usarse solo como sustrato individual o mezclado con la tierra como aditivo. La fibra de coco se utiliza tanto en jardinería estándar como hidropónica.

Fibra de coco

A veces llamada turba de coco, tiene mucho en común con la turba de esfagno y suele ser una alternativa adecuada. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la fibra de coco es una fibra natural y, por lo tanto, se le conoce como geotextil. Retiene la humedad, favorece la germinación de las semillas y se descompone muy lentamente. De hecho, una capa de fibra de coco puede beneficiar al suelo como enmienda hasta por tres años.

Debido a su amplia disponibilidad, a su carácter renovable y sostenible, los productos de coco se consideran una de las mejores opciones. En la mayoría de los centros de jardinería, se encuentran algunas variantes. Las cáscaras de coco pueden sustituir al mantillo convencional. Los chips de coco son escamosos y vienen en diferentes grosores: fino, medio y grueso.

Corteza de pino. La corteza de pino es particularmente útil como enmienda para suelos arcillosos, fangosos y espesos. Contribuye enormemente a la aireación y a la disolución del lodo. Además, la corteza de pino absorbe agua con gran rapidez. Este tipo de sustrato es ácido, con un pH bajo que suele estar entre 3,4 y 4,8. Por sí sola, la corteza de pino puede utilizarse para el cultivo de orquídeas.

Planta interior

Además del pino, también se utiliza la corteza del abeto. Estos sustratos pueden tardar años en descomponerse, lo cual es positivo en este contexto, ya que el abeto suele durar incluso más que el pino. Ambos ofrecen una mayor durabilidad y permiten una mayor circulación del aire entre las raíces de las plantas que más lo necesitan. Como era de esperar, las epífitas se benefician y prosperan en un sustrato de corteza independiente. Al igual que las virutas de coco, la corteza de pino y abeto se vende en diferentes calidades. La corteza fina absorbe más agua que los trozos más grandes, de grano medio o grueso.

Perlita. La perlita es un sustrato poroso y de pH neutro similar al poliestireno. Ambos parecen tan similares en la superficie que algunas personas los confunden e intentan usar poliestireno en sus mezclas de tierra para jardín y macetas. A diferencia de la perlita, el poliestireno no mejora el drenaje, ni airea el suelo, ni se descompone.

La perlita tiene orígenes muy antiguos, que se remontan al siglo III a. C., cuando los agricultores descubrieron lechos de tierra excesivamente fértiles cerca de volcanes. Se trata de un vidrio volcánico natural que adquiere su forma esponjosa al calentarse a temperaturas extremas. Por ello, la perlita recibe el acertado apodo de palomitas de maíz volcánicas.

Sustratos planta interior

En general, la perlita se utiliza como acondicionador o aditivo del suelo. Principalmente, facilita el drenaje y la aireación. La perlita está en todas partes: probablemente se han encontrado granos blancos y esponjosos mezclados o sobre la tierra de casi todas las plantas que adquieren un centro de jardinería. En algunos casos de cultivo hidropónico, la perlita puede usarse como sustrato independiente.

Guijarros de arcilla expandida. Las bolitas de arcilla expandida, a veces llamadas hidrotón o leca, son bolas hechas de arcilla y minerales. Al calentarse a temperaturas extremas, se expanden y forman rocas porosas y ligeras. Tienen un pH neutro y son ideales para retener la humedad y los nutrientes. La arcilla en sí no tiene ningún valor nutricional. Sin embargo, los poros de cada bolita crean canales para la transmisión de agua, nutrientes y la circulación del aire. Las bolitas de arcilla expandida son ideales para plantas como frijoles y perejil, que crecen bien en ambientes arcillosos.

Aunque son más populares en la jardinería hidropónica, también se usan en la jardinería tradicional en tierra. Pueden encontrarse  bolitas etiquetadas como pellets, pero son lo mismo. Tan solo habría que mezclarlas con tierra para macetas en una proporción de 1/3 de pellets por 2/3 de tierra, o colocar un puñado de pellets en el fondo de la maceta y añadir tierra por encima.

Este sustrato de cultivo debe enjuagarse antes de usarlo. De hecho, se pueden dejar las bolitas de arcilla en remojo hasta un día. Incorporar una concentración diluida de fertilizante al agua de remojo para que las bolitas absorban hasta saturarse. De esta manera, alimentarán gradualmente las plantas sin tener que recordar cuándo fertilizarlas.

Vermiculita. La vermiculita es otro sustrato de pH neutro con una textura y un origen diferentes. La Asociación de Vermiculita la describe como un mineral escamoso de color marrón, compuesto de magnesio hidratado, hierro, aluminio y silicato. En jardinería, la vermiculita retiene la humedad y mejora la aireación del suelo. Es especialmente beneficiosa para la germinación de semillas y el enraizamiento de esquejes de plantas adultas.

Plantas sustrato interior

Además de su popularidad como aditivo para sustratos, la vermiculita se utiliza como aislante y protección contra incendios debido a su incombustibilidad y a su capacidad para soportar temperaturas extremadamente altas. La relación entre la vermiculita y el amianto, no es de preocuparse. La Asociación de la Vermiculita explica que hace 30 años se produjo un incidente aislado en el que un depósito de vermiculita se mezcló con minerales de amianto y se contaminó con ellos. La mina afectada se cerró en 1990 y no se han producido más incidentes. Según la asociación, el uso de la vermiculita es perfectamente segura.

Piedras de crecimiento. Los productos orgánicos naturales pueden parecer la opción obvia, pero el daño ecológico que supone cosecharlos en exceso supone una evidente presión sobre los recursos renovables de la Tierra. Las piedras de crecimiento representan un nivel superior de preservación ambiental y se utilizan con mayor frecuencia en la jardinería hidropónica. Están hechos de vidrio 100 % reciclado, pulverizado y horneado en tortas con textura de roca. La fuerza de los gases naturales al escapar del calor del horno crea las bolsas de aire que hacen que el producto final sea poroso.

Incluso si no se utiliza en la hidroponía, se ha creado un producto que podría ser de gran ayuda. Se trata de un repelente de insectos no tóxico y sin químicos, hecho con vidrio 100 % reciclado. Manteniendo a esos molestos mosquitos negros del mantillo fuera de casa, creando una barrera física entre ellos y las preciadas raíces de las plantas. Simplemente, espolvorear el producto como capa superior sobre la tierra de las plantas de interior y evitará que las hembras pongan huevos.

Planta sustrato

Lana de roca. Los expertos en hidroponía recomiendan la lana de roca como sustrato muy efectivo. Solo habría que hilar las rocas de lava fundida para formar hilos de fibra superfinos, sin mayor dificultad. O, para mayor comodidad, comprarla en la tienda. Existe lana de roca en diversas formas y tamaños, desde bloques cúbicos hasta placas planas, e incluso en formato granulado, ideal para macetas colgantes.

La lana de roca se originó como un estándar en la industria de la construcción para el aislamiento térmico. Con el tiempo, se popularizó en la horticultura comercial, llegando finalmente a los aficionados.

La lana de roca drena rápidamente y, aun así, puede retener hasta el 80 % de una solución nutritiva. Esto es ideal para plantas que pueden alimentarse de ella sin verse afectadas por la humedad excesiva o, peor aún, por el agua estancada. Al ser una roca, este sustrato nunca se descompone, por lo tanto, puede rotarse en nuevos cultivos muchas veces. Lavarlo con agua hirviendo antes de trasplantarlo a una nueva planta para asegurarse de que no contenga patógenos.

Piedra pómez. La piedra pómez que se usa para exfoliar la piel seca también se puede usar como sustrato para macetas. La piedra pómez, o más específicamente, la roca volcánica triturada, es una roca volcánica tan ligera que flota en el agua. Se puede usar como capa superior para plantas en maceta o como aditivo para la tierra de macetas para mejorar el drenaje y la aireación .

Uno de sus mejores trucos es retener altos niveles de humedad hasta dos días y luego liberar el agua lentamente. Esto evita que las plantas se ahoguen y que las raíces se empapen y se dañen irreparablemente. La piedra pómez de grano fino es adecuada para plantas en contenedores, mientras que los granos más grandes, funcionan bien en jardines al aire libre o canteros elevados.

Composta

Compost. El compost es rico, pegajoso y una delicia para el jardín en su máxima expresión, y los agricultores lo llaman oro negro. Aquí es donde las lombrices prefieren hacer su trabajo.

El compost es tan bueno que el Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales ofrece una guía básica de compostaje para que la mayor cantidad posible de personas se interesen en hacerlo. En esencia, el compostaje es la naturaleza en acción. El proceso natural de descomposición de los residuos orgánicos en nutrientes ayuda al crecimiento de nuevas plantas.

El compost comercial se puede comprar en tiendas o preparar en casa. Muchos artículos domésticos comunes se pueden recoger de la cocina o rastrillar afuera y tirar en una compostera. Pero algunas comunidades ofrecen programas de recolección de compost junto con la recolección de basura y el reciclaje.

Usar compost como sustrato o añadirlo como aditivo es una de las mejores maneras de enriquecer el suelo con nutrientes esenciales como magnesio, calcio, zinc y hierro, entre otros. Sinceramente, es muy difícil equivocarse con este producto.

El sustrato actúa como soporte físico y medio para el intercambio de nutrientes, oxígeno y agua para las raíces. Elegir el sustrato adecuado es fundamental para garantizar el éxito del cultivo en interior.

Ahora que conoces los principales tipos de sustratos para plantas de interior, sus propiedades y aplicaciones, podrás tomar la mejor decisión. Recuerda que el sustrato no solo sustenta la planta, sino que también define su salud, productividad y resistencia a los problemas.

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