La Neoregelia es una bonita planta con forma de roseta, de gran colorido y flores diminutas que la convierten en una planta de interior fascinante. El aspecto más llamativo es el cambio de color que se genera en el follaje al iniciar el período de floración; las hojas adquieren una tonalidad purpúrea, rojiza o rosada en la parte central o en las puntas; esta tonalidad depende de la especie.

Neoregelia

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Todas son originarias de Sudamérica, especialmente de Brasil y pueden llegar a alcanzar hasta 60 cm de ancho y 30 cm de alto, con hojas de 30 cm de largo que crecen de manera simétrica desde un punto central. La floración se puede producir en cualquier época del año, aunque las de interior florecen en verano.

Cuidados de la Neoregelia en primavera verano

Trasplanta la Neoregelia en primavera cada año, haciendo uso de una maceta compuesta por dos partes iguales de compost con base de turba por cada una de arena gruesa; otra alternativa es usar una mezcla de una medida de turba y tres medidas de compost para cactus, con la cual se consiguen resultados increíbles. Si los vástagos le quitan espacio a la planta, trasplántala a un recipiente más amplio y separa los retoños de la planta madre y plántalos individualmente.

Las plantas florecen cuando tienen tres años, después de esto empiezan a morir gradualmente. Durante esta época del año, los vástagos mostrarán un crecimiento vigoroso, mientras que la planta madre se verá cansada. Lo mejor será cortar la planta hasta dejarla unos 5 cm de la base; las bases de hojas que hayan quedado irán descomponiéndose gradualmente a medida que se vayan formando los brotes nuevos.

La Neoregelia se da muy bien a temperatura ambiental normal y puede llegar a alcanzar hasta 27 °C sin que la planta resulte afectada. Proporciónale luz abundante y un poco de sol directo. Riega el compost, pero mantén la copa central de la roseta siempre con agua; vuelca el agua almacenada en el centro. Una vez por mes sustitúyela por agua nueva. Rocíala todos los días para mantener la atmósfera húmeda y el follaje fresco.

Cuidados en otoño e invierno

La temperatura invernal debe mantenerse alrededor de los 15 °C y nunca debe ser inferior a los 10 °C. Proporciónale buena luz, incluso sol directo durante períodos cortos. La copa central tiene que tener agua siempre, sustituyéndola por agua nueva cada tres o cuatro semanas; si es preciso, riega el compost cada tanto, de manera tal que se mantenga húmedo. Rocíala con agua una vez a la semana.

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