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La lonicera caprifolium es una favorita del jardín. Sus flores perfumadas atraen a los polinizadores y añaden un dulce aroma en el verano.
Pero si aún no conoces mucho de esta bella especie, aquí te decimos cómo cuidar la planta Lonicera caprifolium para ir a la segura y la disfrutes al máximo.
Características de la planta
La lonicera caprifolium, también conocida como madreselva, pata de cabra o chupón. Pertenece a la familia botánica Caprifoliaceae y es originaria del sur de Europa. Es un arbusto trepador de rápido crecimiento con hojas perennes, ovaladas, glaucas y brillantes por el envés.

Florece en primavera, desprendiendo un aroma muy agradable, sobre todo en las noches. Sus flores pueden ser rojas, amarillas o blancas. El fruto es una baya anaranjada o rojiza que, aunque parezca muy sabrosa, en realidad no es comestible. De hecho, es tóxica y, en dosis altas, puede causar vómitos, diarrea o malestar estomacal.
Variedades de la madreselva
Antes de adentrarnos en el cuidado de la madreselva, exploremos algunos tipos comunes. Existen muchas variedades atractivas de madreselva, cada una con sus propias características.

- Madreselva en tono melocotón y crema (Lonicera periclymenum ‘Inov 86’). Variedad compacta, resistente al mildiu, con flores vibrantes y fragantes desde la primavera hasta el verano. Alcanza una altura de 1,5 a 1,8 metros.
- Madreselva Coral Major Wheeler (Lonicera sempervirens ‘Major Wheeler’). Ofrece flores de un rojo intenso y dorado durante todo el verano. Es una especie vigorosa que alcanza una altura de 1,8 a 3 metros.
- Madreselva mandarina (Lonicera x ‘Mandarin’). Produce flores tubulares de color naranja mandarina. Crece rápidamente y alcanza una altura de 4,5 a 6 metros.
- Madreselva de Llama Dorada (Lonicera x heckrottii ‘Goldflame’). Presenta capullos de color rosa púrpura que dan lugar a flores de color amarillo dorado. Alcanza una altura de hasta 4,5 metros.
Cuidado de la planta lonicera caprifolium
La lonicera caprifolium es una trepadora excelente para el jardín. Gracias a su pequeño tamaño y a su carácter perenne, embellece cualquier rincón, incluso cuando esté llena de flores. Para que crezca sana, habría que brindarle los cuidados necesarios.
Luz. Debe protegerse del sol directo. Necesita mucha luz, pero es preciso que se filtre. Al estar expuesta al sol, su crecimiento se vuelve nulo y puede quedarse sin hojas a menos que se le coloque una malla de sombreo para evitar la insolación. Es importante colocarla cerca de una superficie por la que pueda trepar, como una pérgola, enrejado o árbol.

Riego. El riego debe ser regular, evitando el encharcamiento. Tolera mejor la sequía que un suelo muy húmedo. Por ello, se recomienda regar cada 3 días en verano y cada 4 o 5 días el resto del año. De preferencia usar agua de lluvia, pero si no se consigue, llenar un recipiente con agua del grifo y dejarlo reposar toda la noche. Al día siguiente, se puede usar la que está en la mitad superior de dicho recipiente.
Trasplante. Si se desea trasplantar a una maceta más grande o al suelo, es preciso hacerlo en primavera, antes de que la planta reanude su crecimiento. Así que habría que seguir el paso a paso:
Trasplantar a una maceta nueva
- Elegir una nueva maceta, que tiene que ser al menos 5 cm más ancha y profunda, ya que la raíz es muy vigorosa.
- Rellenar con un poco de sustrato, que puede ser turba negra mezclada con perlita a partes iguales, o bien, un sustrato para plantas acidófilas. Cabe destacar que no es una planta acidófila, pero este sustrato le permite crecer adecuadamente.
- Retirar la planta de la maceta “vieja” y colocarla al centro de la nueva. Si se observa que está demasiado baja, agregar más tierra. Pero si, por el contrario, ha quedado demasiado alta, retirarla.
- Llenar la maceta con más sustrato.
- Brindarle un buen riego, para que la tierra quede bien empapada.
Trasplantar al suelo del jardín
- Si se quiere plantar en el jardín, simplemente habría que cavar para hacer un hoyo lo suficientemente profundo y colocar un tutor para guiarla hasta el lugar donde quiera que se trepe. También se pueden enredar sus ramas alrededor del poste.
- Plantar y regar abundantemente para que las raíces empiecen a crecer.
Temperatura y humedad. Es una planta resistente al frío y suele tolerar las condiciones de la zona 4. En condiciones de mucha humedad y calor, estar atentos a los signos de enfermedades fúngicas.

Fertilizantes y mantenimiento. Enriquecer el suelo con compost a principios de la primavera. Sí es necesario, aplicar anualmente un fertilizante equilibrado de liberación lenta.
Poda. La planta necesita podarse de vez en cuando para que adquiera una forma arbustiva. Esto se debe hacer en primavera, antes de que retome su crecimiento, siempre que alcance una altura mínima de 60 cm.
Cabe recalcar que no se cortan más de cuatro pares de hojas de cada rama, sobre todo si la planta es joven, ya que podría dañarse. No es necesario aplicar pasta cicatrizante sobre las heridas.
Reproducción. La lonicera caprifolium se puede reproducir tres maneras diferentes: por semillas, por esquejes o por acodo.
- Semillas. Las semillas deben sembrarse en primavera, así que se puede recolectar los frutos con guantes en otoño, pelarlos, extraerlos y guardarlos hasta que vuelva el buen tiempo. Una vez que se obtengan, colocar en un vaso con agua durante 24 horas. Así se podrá saber cuáles son viables, es decir, los que germinarán con total seguridad.
Luego, llenar una maceta de 20 cm de diámetro con sustrato (puede ser universal o mantillo) y colocar un máximo de dos semillas. Ponerlas un poco separadas por si germinan, y regarlas cada 4 días para que la tierra esté siempre ligeramente húmeda.
Colocar la maceta en una zona donde no le dé el sol directo y en unos 15 a 30 días empezarán a brotar los primeros.
- Esquejes. Si se tiene un poco de prisa, se puede reproducir mediante esquejes durante el verano. Para ello, cortar una rama semileñosa de al menos 40 cm de largo, impregnar su base con hormonas de enraizamiento en polvo y plantarla en una maceta con sustrato universal. A partir de entonces, deberá regarse cada 3 a 4 días, evitando que se seque.
- En capas. Y si se quiere tener éxito, lo mejor es realizarlo en primavera. Es la forma más fácil de reproducir madreselva, ya que solo habría que enterrar una rama colgante en la tierra. Después de unos 20 días, habrá enraizado, así podrás cortarla y plantarla en otra zona.
Plagas y enfermedades. Dentro de las plagas y enfermedades que pueden atacar a la planta están:

- Pulgones. Estas pequeñas plagas pueden causar el enrollamiento y la deformación de las hojas. Un ligero rociado con agua o jabón insecticida puede solucionar el problema.
- Problemas de hongos. El mildiú polvoroso y las manchas foliares pueden aparecer en climas húmedos. Así que habría que cerciorarse que exista una buena circulación del aire y considerar usar un fungicida si el problema es muy grave.
- Tizón foliar. Esta enfermedad fúngica puede rizar o deformar el follaje. Podar las zonas afectadas para evitar su propagación.
- Muerte Súbita del Roble. Este patógeno puede causar que las hojas se tornen marrones o negras en los bordes. La detección temprana y la eliminación de las ramas afectadas son cruciales.
- Decoloración de las hojas. Las hojas marrones también pueden deberse a manchas o exceso de fertilización. Ajustar el cuidado según corresponda.
Propiedades de la madreselva
Las flores de madreselva poseen muchas propiedades medicinales interesantes. Se han utilizado y se siguen utilizando para aliviar los síntomas de la gripe, infecciones respiratorias, hepatitis, cáncer y reumatismo. Además, ayudan a conciliar el sueño y a estar más tranquilo.
La lonicera caprifolium es una planta ornamental de enigmáticas y bellas flores, que desprenden un aroma que se hace más intenso durante la noche.
Así que si quieres darle un toque de color y aroma al jardín, no dudes que la planta lonicera caprifolium podrá hacerlo de manera fácil. Pero si quieres crear increíbles combinaciones, recuerda que hay muchísimas plantas trepadoras para elegir las que más te gusten.




