La Escallonia es un género que se encuentra compuesto por 50 especies, distintas todas ellas y originarias de Sudamérica. Se trata de arbustos, generalmente de tamaño mediano, salvo alguna que otra especie. Las más empleadas raramente superan los 2 m.

Escallonia

Quizás también te pueda interesar: La Cortaderia introduce la naturaleza en cualquier rincón de la casa

Son de hoja perenne, dentadas, alternas y de color verde brillante muy lustroso e intenso. Los arbustos que podrás encontrar en los jardines serán híbridos, que no solo crecen rápidamente sino que, también, son más resistentes de lo que realmente parecen. La Escallonia produce flores cuyos colores varían entre el blanco, el rosa y el rojo, y se encuentran agrupadas en racimos terminales que comienzan a abrirse en verano y se mantienen hasta el otoño.

La mayor parte de estos se encuentran indicados para setos o arriates arbustivos, en zonas marítimas y de clima suave, dado que los fríos invernales intensos pueden producir daños considerables e incluso la muerte de la planta.

Una de las variedades más propagadas es la Escallonia virgata que, difícilmente supera el metro de altura. Sus hojas son pequeñas, dentadas y caducas; y sus flores son de color blanco y poseen 1 cm de diámetro. Se encuentran reunidas en cortos racimos en la extremidad de las ramas y surgen en verano.

Cuidados culturales de la Escallonia

Escallonia

Es un arbusto resistente, tanto en cuanto al suelo como al emplazamiento, aunque prefiere los terrenos mullidos y ricos y un sitio soleado para crecer y desarrollarse. No requiere una poda regular, aunque se aconseja remover todos los brotes que hayan florecido en otoño-invierno. Sin embargo, si con estos arbustos formas setos, tendrás que recortarlos normalmente.

En zonas de inviernos fríos y rigurosos tendrás que plantarlos protegidos del norte, ya sea contra paredes o muros, o bien, tendrás que facilitar anualmente una protección contra las heladas si deseas disfrutar de su floración.

Propagación de la Escallonia

Toma esquejes semileñosos de 10 cm de largo en verano. Estos esquejes se obtienen de ramas no floríferas y pueden hacerse con o sin talón, es decir, con un trozo de madera de la rama principal. Los esquejes se entierran en una cajonera que contenga una mezcla de arena y turba, manteniendo la temperatura entre los 13 y los 16 °C.

También se pueden propagar a través del acodo, ya sea directo al suelo o aéreo, o mediante el arranque de los retoños.

¿Qué te ha parecido de información sobre la Escallonia? Deja tu comentario y continúa echándole un vistazo a nuestro blog.

Imagen cortesía de Bri Weldon y Andy /Andrew Fogg, by 2.0.

Compartir

No hay comentarios

Dejar una respuesta