La Lonicera es un género dedicado al botánico alemán Adam Lonitzer, que comprende aproximadamente 200 especies distintas de arbustos tanto caducos como perennes, e incluso existen plantas trepadoras como la tan difundida Madreselva. Son plantas originarias de Asia, América y Europa. La mayor parte de las Loniceras son rústicas y fáciles de cultivar, aunque existen otras que requieren de climas templados y algún tipo de protección en invernadero.

Lonicera

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Las especies arbustivas son adecuadas para la confección de setos que precisen poca altura; las especies trepadoras son muy apropiadas para el cubrimiento de pérgolas, paredes y muros, creando una sombra perfumada y ligera.

La Lonicera presenta hojas caducas o perennes, opuestas y enteras, o bien, prácticamente enteras. Sus hojas son axilares y agrupadas por pares o en verticilos sésiles, mientras que el cáliz presenta cinco dientes y la corola en forma de tubo delgado, frecuentemente giboso formando cinco lóbulos casi iguales con cinco estambres y el ovario con 2-3-5 carpelos. El fruto de la Madreselva es una baya.

Algunas de las hojas de ciertas especies de la Lonicera se venden en las herboristerías, dado que cuentan con propiedades terapéuticas.

Cuidados de la Lonicera

La Lonicera se puede cultivar en tierras frescas, drenadas y poco arcillosas; las especies trepadoras requieren una tierra rica en materia orgánica, que será preciso incorporar al momento de la plantación. La mayoría de las especies crecen muy bien a pleno sol o media sombra mientras que las trepadoras prefieren tener su parte aérea a pleno sol y la radicular o de pie en la sombra.

Para la plantación, la mejor época es en primavera para las plantas trepadoras perennes y, en otoño, para las caducas y los arbustos. Para que esas especies se utilicen para la formación de setos, lo mejor será plantarlas a una distancia de 30 cm. Se aconseja adicionar anualmente en primavera un poco de mantillo de hojas o abono orgánico bien fermentado.

Madreselva

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Propagación de la Lonicera

La multiplicación no presenta ningún tipo de problema, puesto que se reproducen fácilmente a través de semillas y esquejes. Las plantas que se obtienen de esquejes son de crecimiento rápido y, en dos años, serán ejemplares adultos y de buen tamaño. Los esquejes obtenidos preferentemente en otoño tendrán una longitud de 10 cm y deberán enterrarse en una mezcla de turba y arena fina.

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