Una herencia que hay que legar.

Me ha fascinado la rosa siempre, como concepto, como símbolo y como una forma de evolución que se ha transmitido en el tiempo generación tras generación. No hay ninguna planta en el mundo tan fascinante y que haya sufrido la transformación que ha tenido la rosa.

Rosas han existido siempre, al menos en el hemisferio norte, todas las rosas actuales tienen su origen en las silvestres; el género Rosa comprende un grupo amplísimo de plantas que comparten varias características en común, el segundo nombre corresponde bien al botánico que las clasifica por primera vez, o bien a un rasgo determinado de su forma. Así de un grupo determinado de rosas, Rosa agreste, Rosa rugosa, Rosa glauca, Rosa rubra, Rosa palustres, Rosa nítida y unas 20 variedades más de rosas silvestres, han evolucionado en la historia de la humanidad alrededor de unas 20.000 variedades, y esto no ha parado ahi siguen evolucionando y creandose nuevas rosas

Anualmente se pierden varios centenares de rosas, algunas de ellas hibridadas por el hombre, algunas otras hibridadas de forma natural, llega un momento en que casi es imposible de distinguir. Esto es aparentemente una desgracia y un fracaso de la humanidad, pero una vez superado esta fase de desasosiego por aquello que se pierde, nos damos cuenta de que nuevas variedades estan apareciendo sin descanso superandose en resistencia, en refloración, en perfume, etc.

España cuenta con muy pocos hibridadores conocidos, probablemente sean dos los más significativos, la familia Dot y la familia Ferrer; esto descorazona bastante porque nuestro clima es de los más aptos del mundo para el cultivo de la rosa. Si embargo otros países como Dinamarca, Inglaterra o Francia, son máquinas de producir rosas, las de siempre, las de ahora y las del futuro.

La rosa es cultura, no esperes ganar dinero de la rosa, esta frase se me quedo grabada hace años cuando empezamos a experimentar, pero actualmente la rosa esta ganando terreno en nuestras vidas y en nuestro negocio, hasta tal punto de que si sigue evolucionando como en los últimos años, probablemente se convierta en un monocultivo personal.
Importamos rosas de todos los sitios a los que tenemos alcance, rosas de Inglaterra, de Francia, dinamarca, belgica, y Alemania etc las menos producidas aquí en España.
En cuanto a las especies, intentamos saciar el hambre cultural que tenemos en este país, trayendo rosas antiguas, rosas de colección, Rosas gallicas, Rosales musgosos, Rosales damascenos, Rosales Bourbon, Rosales de china, Híbridos perpetuos, Rosales ingleses, Híbridos de té, etc.

El aroma perdido, las sensaciones de olor a rosa antigua que algunos tenemos en mente vuelven a escena, al menos que esten disponibles y a nuestro alcance. Las rosas de cinco pétalos originales, no se venden todos los días pero siempre es un nicho que tiene su grupo de afición. Nuestro negocio y nuestro interés se une para dar un servicio a la comunidad.

El gusto por lo autentico, la búsqueda de los olores, la exclusividad que te da la rosa no te lo brinda ningún otro arbusto; vamos a seguir insistiendo en este tema mientras tengamos fuerzas y gente culta entienda y siga nuestro camino, de momento tenemos clientes muy ilustres, esto nos anima a seguir explorando, por que hay que reconocer que la rosa es cultura y la gente culta suele estar algo escondida pero existir existe por que son nuestros clientes.

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Por Carlos Morales Sebastián
Ingeniero Técnico Agrícola
Msc Agricultural Economics

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