Patentando nuevas rosas

Derechos de propiedad intelectua

Imagina que creas una nueva rosa muy diferente, única y nueva en tu jardín. ¿Cómo evitas que otros la copien y la vendan como si fuera suya? Para eso existen reglas internacionales.

Una rosa nueva es una joya, lleva años de planificación hasta que cumple con los requisitos que el criador busca, no es sencillo ni rápido. Por eso se protegen, y puesto que es relativamente sencillo reproducirlas vegetativamente, la ley protege a su creador con derechos de patente. Es una forma de proteger una creación que ha costado tiempo y dinero y quien ha apostado por esa inversión tenga una posibilidad de recuperar su inversión.

¿Cómo empezo todo

Un poco de historia:

  1. 1947 – GATT Fue el primer gran acuerdo mundial de comercio. Intentaba que los países no pusieran tantos impuestos al comprar y vender cosas entre ellos.
  2. 1995 – Nace la OMC El GATT se convirtió en la Organización Mundial del Comercio (OMC). Esta organización creó reglas más fuertes, entre ellas el TRIPS, que obliga a los países a proteger las ideas, inventos y plantas nuevas (propiedad intelectual).
  3. UPOV – La protección de plantas Hay un acuerdo especial solo para plantas llamado UPOV (se firmó en 1961). Si creas una planta nueva, puedes registrarla para tener derechos sobre ella durante varios años. Para que te la acepten, la planta debe ser:
    • Nueva (no la han vendido antes)
    • Distinta (diferente a las demás)
    • Uniforme (todas las plantas iguales)
    • Estable (sigue siendo igual después de varias generaciones)
  4. Las rosas tienen su propio registro Desde 1955, la American Rose Society (ARS) es la encargada de registrar los nombres de las rosas en todo el mundo.
    • Es voluntario (no estás obligado a registrarla).
    • No te da protección legal total, pero evita que otra persona use el mismo nombre.
    • Es como reservar el nombre de tu rosa para que nadie más lo use.
  5. En Inglaterra (1964) Crearon una oficina para proteger las plantas nuevas. Esto permitió que los creadores de rosas o plantas pudieran ganar dinero cobrando regalías (una especie de “derecho de autor”) cuando otros quisieran reproducir su planta.

Resumiendo:

Quien inventa una rosa nueva puede tener derechos exclusivos durante un tiempo (como una patente), para que recupere el dinero y el esfuerzo que invirtió. A cambio, debe registrarla y cumplir ciertas reglas.Patentando rosas.

Las especificidades de la rosa

La producción de rosas valiosas, nuevas y novedosas a través de semilla es un proceso extremadamente difícil. El número de nuevas rosas producidas de esta manera con potencial comercial es muy limitado. Para obtener una nueva variedad de rosa digna de introducción comercial, es necesario realizar entre 50.000 y 60.000 cruces planificados y metódicos. Se requieren de 8 a 10 años para llevar una nueva rosa al mercado, después de dedicar tiempo a su evaluación, selección y multiplicación de material.

La inversión de tiempo y dinero es la razón por la que los medios legales para la protección de los derechos del hibridizador de rosas son de gran interés para la industria rosal.

El concepto de derechos del obtentor para nuevas y novedosas variedades de rosas es un invento del siglo XX. El primer gran avance surgió en Estados Unidos en 1930, con la promulgación de la Ley de Patentes Vegetales. Esta ley, una enmienda a la legislación existente, otorgó al inventor de una nueva variedad el derecho a cobrar regalías a cualquiera que la produjera por medios vegetativos durante un período de 17 años.

La primera patente vegetal se concedió a la variedad de rosa New Dawn”. Antes del 8 de junio de 1995, una patente tenía una validez de 17 años a partir de su concesión. Como resultado de la legislación que implementó el Acuerdo sobre Aranceles y Comercio firmado el 8 de diciembre de 1994, las patentes vegetales de EE.UU. ahora expiran a los 20 años.

Rosas etiquetadas para su selección

Requisitos generales para la protección de una rosa

Para ser protegida, la característica distintiva de la nueva variedad debe tener una base genética. Las variaciones debidas a factores ambientales, nutricionales o enfermedades no son aceptables. Si en la variedad protegida ocurre una mutación (que por definición tiene base genética), la nueva variedad creada queda fuera del alcance de la patente vegetal original.

El nombre varietal debe ser diferente de una marca comercial. La concesión de una patente vegetal cubre un solo cultivar según su descripción e ilustración, y no otorga una protección genérica que incluya de manera amplia un conjunto de variedades vegetales.

Una variedad se reconoce como una subdivisión de una especie vegetal. Cualquier diferencia estable y reconocible puede permitir que una planta sea reconocida como nueva variedad. Estas incluyen color, hábito de crecimiento, tamaño de la planta, forma de la hoja, configuración de la flor, resistencia a enfermedades, rusticidad invernal, etc.

Zona de estudio de rosas de David Austin

Información requerida para solicitudes de patentes vegetales:

  • Identificación del obtentor
  • Descripción botánica de la nueva variedad
  • Proceso mediante el cual se obtuvo la nueva variedad
  • Diferencias genuinas respecto a otras variedades conocidas
  • Forma en que la nueva planta se reproduce asexualmente
  • Lugar donde se ha reproducido la planta
  • Microscopía electrónica de barrido de caracteres diagnósticos (si procede)
  • Electroforesis y huella genética de ADN
  • Descripción del color según el catálogo de colores RHS
  • Fotografías en color y ilustraciones preparadas por un artista de la nueva variedad

Este marco internacional busca proteger la importante inversión de tiempo y recursos que requiere el mejoramiento de rosas, incentivando la innovación en uno de los cultivos ornamentales más importantes del mundo.

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