Salsifí negro (Scorzonera hispánica) también conocido como Escorzonera, Tarinetes o Salsifí de España. Pertenece a la familia de las compuestas, Asteraceae. Es originaria del sudeste de Europa, la cual es cultivada por su raíz comestible. Sin embargo, es considerada como uno de los vegetales olvidados, pero es muy fácil de cultivar y, sobre todo, es rica en vitamina E, potasio y magnesio.

Salsifí negro hortaliza

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Características del Salsifí negro

Planta perenne que por lo regular se cultiva como anual, puede llegar a alcanzar una altura de 90 cm. Presenta hojas alternas de color verde brillante en el haz y pálidas en el envés, de forma oblongo-lanceolada. La superficie ondulada con el borde entero y un poco dentado, de largo pecíolo alado. Las flores son capítulos, de color amarillo. Las raíces son de piel negra y pulpa blanca, que pueden llegar a medir entre 20 y 30 cm de largo con un grosor de 4 cm de diámetro.

Cultivo del Salsifí negro

Salsifí negro

Su cultivo es hortícola y su producción es en extensiones pequeñas, concentrándose la mayoría en el sur de Europa.

Es una hortaliza típicamente invernal. Sin embargo, suele presentar ciertos inconvenientes, ya que el ciclo de cultivo es algo prolongado.

En cuanto al suelo debe ser fértil, profundo, ligero, libre de piedras y gravas que puedan provocar deformaciones en la raíz.

Se siembran las semillas nuevas in situ en la primavera a 1 cm de profundidad, en hileras separadas entre los 25 cm, entresecando plantones a unos 10 cm de distancia.

Resiste muy bien los vientos fuertes, las heladas y la sequedad, siempre y cuando la planta se ha desarrollado bien.

El abono de fondo se aconseja que sea de estiércol descompuesto, nitrógeno, fósforo y potasio.

Es preciso controlar las malezas mediante escardas manuales o en plantaciones grandes con herbicidas.

La raíz requiere de 4 meses para poder desarrollarse. Pueden permanecer en el suelo a lo largo de todo el invierno, se retiran y almacenan en cajas en condiciones frescas.

La conservación es buena, ya sea en el terreno propio de cultivo como en cámaras frigoríficas entre 0 y -1˚C, pudiendo durar de 2 a 3 meses o congelada, con su proceso industrial para evitar oxidaciones.

El cultivo se puede ver afectado por las plagas del pulgón, así como distintos hongos. Dentro de las enfermedades más sobresalientes está la Roya blanca y el Oidio. Además del estrangulamiento y agrietamiento de la raíz.

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