La Davallia es un grupo de helechos espléndidos, ideales para cestas colgantes o canastas. Se trata de plantas epífitas, es decir, que crecen en árboles, y son procedentes de las selvas Australia, Indonesia, Japón, noroeste de África e islas Canarias. Como plantas de interior, logran extender sus tiernos y vellosos rizomas hasta cubrir los bordes de la maceta en muy poco tiempo.

Davallia

La Davallia es uno de los helechos más fáciles de cultivar, dado que no precisan demasiada humedad. Una de las especies más conocidas es la Davallia canariensis, originaria de las Islas Canarias, donde crece sobre árboles y rocas. Sus raíces trepadoras se encuentran cubiertas por escamas pronunciadas con manchas blancas. Las frondas miden 30 cm de altura: cada peciolo se encuentra rematado por hojuelas divididas, en forma de pluma y de color verde claro, proporcionando una forma triangular a todas las frondas.

Cuidados de la Davallia en primavera y verano

Mantén el compost de la Davallia siempre húmedo y este no se alterará lo más mínimo, aunque la temperatura suba hasta más de 21 °C. Agrega un fertilizante líquido al agua cada tres o cuatro semanas, y rocía la planta con agua regularmente, cada día o día y medio. Si tu Davallia se cuenta en una cesta colgante, no tendrás más remedio que comprar un aparato que te permita regarla; también podrás conseguir un rociador especial para estos casos en centros de jardinería o tiendas especializadas.

Se aconseja recortar las partes marchitas al menos una vez al mes. La Davallia precisa un compost que tenga buen drenaje; asegúrate por tanto de que esté bien apretado de manera que las raíces se prendan. Para hacer uso de una cesta colgante, coloca una capa de musgo alrededor de todo el interior de la misma, reafirmándolo bien y, después, rellenando con una mezcla hecha con una medida de tierra negra, dos medidas de turba granulada, una medida de arena lavada y otra de mantillo.

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Cuidados en otoño e invierno

Para que mantenga un excelente aspecto durante todo el invierno, conserva a tu Davallia a una temperatura constante de 15 °C. Si esto resultara imposible, trata de que nunca sea inferior a los 10 °C y riégala con menos frecuencia. Cuando el compost empiece a secarse, coloca la planta en un recipiente con agua y deja que se escurra bien antes de volver a colocarla en su sitio. Ponla en un lugar bien iluminado, pero no expuesto al sol porque las frondas pueden quemarse.

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Imágenes cortesía de Forest and kim starr y Gergely Hideg

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