El hisopo (Hyssopus officinalis) también conocido como hisopillo húmedo, hisopillo real, hisopillo de dos órdenes, hysopo, hortelano, isopo, rabillo, rabillo de gato de los colmeneros es una planta originaria de las regiones mediterráneas, la cual se empleaba desde la antigüedad por sus múltiples propiedades medicinales.

Hisopo planta medicinal

El hisopo es una planta muy resistente que se adapta a casi cualquier suelo y clima.  Es un arbusto que crece muy fácilmente, de base leñosa con tallos herbáceos de hasta 50 cm de largo. Sus hojas son lanceadas y lineales con brotes ligeramente doblados y muy pilosos. En las extremidades de sus tallos se disponen los epicastros con pequeñas flores de color violeta reunidas en espigas inclinadas hacia un lado.

Propiedades medicinales del Hisopo

Se trata de una planta medicinal la cual Hipócrates la recomendaba para la pleuresía, mientras que Dioscórides sugería el empleo del hisopo junto con la ruda para el asma y el resfriado. Su nombre se deriva de la palabra griega azob o hierba sagrada.

Se utiliza principalmente como expectorante en la bronquitis, los enfriamientos de pecho y el asma. Incluso ayudan a minimizar las flatulencias y los retorcijones. Junto con los higos se considera un remedio muy popular contra el estreñimiento. También estimula la sudoración en el caso de gripe o enfriamiento.

En lo que respecta a sus flores, éstas se cosechan al margen de las hojas y se emplean para la elaboración de jarabes para la tos.

Por si fuera poco en la presentación de aceite esencial, potencia la agudeza mental y se emplea como tónico para ayudar a relajar el organismo. Siendo ideal para casos severos de ansiedad, estrés y depresión. Así como para aliviar los sentimientos de congoja y culpa.

Aplicaciones del Hisopo

Hisopo

Tintura: combinar el hisopo con otras hierbas expectorantes como el helenio, el regaliz y el anís para la bronquitis y la tos.

Infusión: ingerir caliente cuando se presentan los primeros síntomas del resfriado o gripe. También para trastornos digestivos y afecciones nerviosas.

Jarabe: para la tos el jarabe de hisopo previamente mezclado con flores de gordolobo común o regaliz, resulta muy eficaz.

Vapor: el vapor del hisopo disipa el aire de los oídos, solo es necesario no recibir corrientes fuertes, ya que puede ser contraproducente.

Aceite esencial: diluir 10 gotas de aceite de hisopo en 20 ml de aceite de almendras o girasol para la bronquitis. Además, si se añaden de 5 a 10 gotas al agua de baño resulta excelente como relajante.

Otros: Entre otras utilidades forma parte de perfumes, aguas de colonia y jabones.

Imágenes cortesía de: pixabay, Hazel P Byrd,

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