Un fósil viviente

Metasequoia glyptostroboides (Secoya del alba) es un árbol de desarrollo rápido en la familia de las coníferas Cupressaceae nativa de Sichuan-Hubei región de China. Es la única especie viva en el género Metasequoia

El descubrimiento de esta conifera de hoja caduca es fáscinante. Se tenia conocimiento de la existencia del fósil de la hoja de un árbol que crecio hace 200 millones de años.

En 1941 se encontro un árbol vivo en China Central, pero nadie reconocio que era igual que el fósil hasta 1994. En europa su semilla se empezo a distribuir en 1948 y ahora el árbol se ha popularizado por todos los paises.

La Metasequoia fue descrito por primera vez como un fósil procedente del Mesozoico por Shigeru Miki en 1941, pero en 1944 un grupo pequeño de árboles sin identificar fueron descubiertos en China en Modaoxi por Zhan Wang; a causa de la Segunda Guerra Mundial, no pudieron ser estudiados hasta 1946, descritos como la nueva especie de Metasequoia en 1948 por Cheng Wan Chun y Hsen Hsu Hu. En 1948 el Arnold Arboretum de la Universidad de Harvard mandó una expedición para recoger semillas, y poco después árboles procedentes de estas semillas se distribuyeron a diversas Universidades y Arboretum a lo largo de todo el mundo para probar su desarrollo.

A finales de la década de 1980, se descubrió que muchos de los árboles de la segunda generación que se cultivaban sufrieron de la depresión de la endogamia (variabilidad genética extremadamente baja) la cual podría conducir a un incremento creciente de enfermedades y a la falta reproductiva. Esto era porque la mayoría de los árboles fueron cultivados de las semillas y de los esquejes derivados de únicamente tres árboles que el Arnold arboretum había utilizado como fuente propagadora. Por esto se realizaron en la década de 1990, expediciones de recogida de semillas más extensas en China, con las que se intentaron resolver este problema y restaurar la diversidad genética de la Metasequoia cultivada.

Tiene una corteza vellosa y de color marrón canela, es muy atractiva y vistosa incluso en los àrboles jóvenes. Las hojas son de un suave verde brillante, aparecen a comienzos de primavera y duran hasta bien entrado el otoño cuando adquieren un color rosa intenso y marron amarillento.

Crece en la mayoria de suelos, siempre que no esten muy secos, prefiriendo los climas cálidos, con los frios su crecimiento se ralentiza. Plantar en un lugar soleado y protegida de los vientos frios. Su altura final puede alcanzar los 30 metros de altura y los 7 metros de anchura.

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